
Sobre un gran arco donde se enredaban rosales, en la parte superior del pórtico, un gran Ángel custodiaba el ingreso, portando arco y flecha: Cupido!, por supuesto…
Me recibió la pareja afectuosamente, y me invitaron a sentar en un gran sillón mullido y tapizado de rosa.
En la galería se podía divisar un enorme cuadro que mostraba una mujer y un hombre desnudos, en un jardín donde había un gran árbol de manzanas y por encima de ellos, asomándose, un Ángel bellísimo con sus alas desplegadas los Bendecía.
Eran sus antepasados, explicó ella, Adán y Eva, cuando aun vivían en el Jardín del Edén.
Al escuchar el relato, sentí dentro de mí la fuerza de todas las Evas y la seducción de todos los Adanes, me embriagó la sensación de estar enamorada.
Mientras bebíamos un néctar delicioso, de flores y frutas, observaba esta pareja donde no parecían estar nunca seguros de nada, no lograban decidirse si querían el zumo con azúcar o miel, si convidarme masas o pastel, si poner música o tocar el piano y así …
Cuando lograban ponerse de acuerdo se miraban con ojos húmedos y plenos de amor, transfigurándose de tal forma sus expresiones que me costaba distinguirlos.
No se que ingrediente tendría aquel sumo pero estuve confundida toda la tarde, y como en las nubes..
Caminamos por el jardín y era fácil perderse en las bifurcaciones de los senderos, en un momento, creí haberme extraviado y no sabía que camino tomar…
Una certeza extraña que venia desde mi corazón me indicaba el camino de la izquierda…lo seguí…

Era tarde, atardecía y el sol teñía de rosas y morados este fantástico lugar que parecía encantado.
Nos despedimos afectuosamente y prometí volver algún día…
Me obsequiaron para mi regocijo, una manzana tan roja como el corazón, pero me dijeron que no debería probarla..
Y aquí estoy, acabando de escribir mientras la miro y me parece cada vez mas tentadora…no se que consecuencias habrá de contravenir el consejo…pero creo que aquel fruto pronto me revelará algún secreto…

Bendiciones!
Ivana
4 comentarios:
Ivana:
¡Que deleite de hogar y jardines!
Me encantó.
¡Ivana, la manzana, el misterio!
Eso, eso, el misterio, la decisión... Qué fué desvelado?
Preciosos los jardines, me asombró la "presencia" del cuadro.
Un abrazo
Ivana, qué maravilla de entrada. La verdad es que la felicidad y el jardín de los enamorados da envidia. Tu trabajo te quedó fantástico, como siempre. Besos
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